viernes, 31 de julio de 2015

Mitad de año: "Acta de Allanamiento" de Florencio Casas.



Otro trabajo de mitad de año, de Florencio Casas, artista polifacético, escultor, curador de arte, poeta, escritor, hombre de la tecnología.
Su escritura responde siempre a un espíritu de juego y búsqueda y abreva -provechosamente- de todas aquellas fuentes.
Este texto surgió a partir de una consigna que tenía que ver con la discriminación y también del trabajo sobre un relato de la gran escritora Toni Morrison, en donde los estereotipos y el encasillamientos de las personas -que todos hacemos- están puestos en juego.





"Acta de Allanamiento" de Florencio Casas


Siendo las 9 y 30 horas del 26 de marzo de 2005 en la Ciudad de Buenos Aires, el que suscribe, suboficial escribiente 
Oscar Segovia,  hace constar que nos apersonamos en la vivienda situada al 3245 de la calle Estomba a los efectos de dar cumplimiento al Allanamiento ordenado por el  juzgado de Primera Instancia en lo Contravencional y de Faltas N° 25 que tiene por objeto verificar el destino de un celular Samsung Galaxy número 11 5034 8878 y una caja de delivery, ¡Pero éste es el operativo más pedorro en el que participé! y ¿Qué llevaban en la caja? ¿Pizza o  empanadas? ¿también tenemos que descubrir eso?, que fuera sustraído por el denunciado, Gastón Ribaudo, en ocasión de robo con arma de fuego, presentándonos en la propiedad somos atendidos por la madre del denunciado, María Rosa Parada, GordaViejaCulona, que nos permite ingresar sin oponer resistencia, inmediatamente se da comienzo al allanamiento que es efectuado por el cabo 1° Ramón Remigio Rodríguez, OrgullosoMachoArgentino, alto, grandote, fuerte, cómo me lo comería crudo, y la Agente Carolina Orestes, en compañía de los testigos, dos giles que venían boludeando en bici por la calle y los enganchamos con el truco de que en quince minutos terminábamos todo, Nicolás Bonfiglio, ArgentinoHippieVago y Sergio Hernán Rotenmberg, JudíoPeladoZurdito, el primer cuarto que se allana es una especie de comedor, se revisan todos los armarios, debajo de la mesa, RodriguezOrgullosoMachoArgentino tira un libro de cocina de Doña Petrona con un montón de recetas adentro, lo hace sin querer, ¡pero que querés! con esas manazas que tiene, la GordaViejaCulona entra al cuarto y grita: _ ¡Ay, me van a tirar todo! Entre todos recogen el libro y las recetas, se pasa a uno de los dormitorios, se revisa toda la ropa del placard, bolsas, calzones, medias, hay una cama de plaza y media, una cama de una plaza, una cuna funcional, una mesita, un armario, todo amontonado, no sé cómo pasa la GordaViejaCulona, pero se las ingenia, al OrgullosoMachoArgentino también le cuesta, con su tamaño, pero no rompe nada, cosita,  es un pichón de elefante, se dan vuelta colchones, se abren cajones, el testigo JudíoPeladoZurdito mira con cara de circunstancia, ¿Qué te pasa intelectual? ¿Descubriste cómo viven los pobres? ¿Te da asco?, se comunica a la dueña de casa que se revisará un cuarto que está cerrado, la GordaViejaCulona nos mete a todos en el comedor porque tiene que sacar a los perros, pregunta la señora si su hijo está detenido, se le responde que no tenemos esa información, el pedido de allanamiento solo dice que fue denunciado, -y quién lo denunció?, pregunta inocente, se da apertura a la puerta del cuarto cerrado, los animales salen y se meten en el dormitorio, se ingresa en el cuarto de los perros, en el mismo hay una bandeja de alimento sin comer, ni los bichos pudieron con esa mezcla asquerosa de polenta con balanceado barato, un colchón roto y deshecho por las mordidas de los perros, una cama con colchón pero sin sábanas, un armario vacío y todo arqueado de la inundación, una heladera vacía,  seguro que acá duerme el denunciado, un drogón, no dejó nada sin vender, la agente Orestes, tortaflacuchaseca, descubre en el piso una compuerta, la patea y la abre, una mezcla de mugres de distinta procedencia, el lugar ideal para ocultar un celular samsung, no creo que la caja delivery entre acá, ¿y las empanadas y las pizzas? ¿Quién se las comió?, la tortaflacuchaseca remueve la mezcla con un palo, negativo, no hay nada, el testigo ArgentinoHippieVago queda en el pasillo, menos mal, si entraba al cuarto lanzaba, se completa el registro de la casa en la cocina, prácticamente vacía, entre los ambientes hay un pasillo ancho que es usado como estar, una mesa fina con computadorita Sarmiento encima, revistas, tazas, una pared llena de cuadritos religiosos, santos, imágenes, jesusitos, enfrente de la mesita un sillón con masculino viejo  sentado, ni le pregunto el nombre, está más muerto que vivo, se sale a un patio y se verifica la existencia de 2 casillas de chapa, donde viven inquilinos de la GordaViejaCulona, los ocupantes están en el patio, se ingresa en la primer casilla ocupada por  el masculino Ervin Huaytas, peruanogorditopetison, que habita en la misma con su hijo, también presente, pibegordoconorzueloenelojo, se revisan camas, armarios y cajones, se pasa a la otra casilla ocupada por Jenifer Baigorria, argentinabuenasgambaputona, y si me agarra entonado capaz que le doy también, convive con su bebé y con su pareja, Ernesto Reyes, argentinogorditoconbuzodesoloempanadas, ya está! éste lo denunció, de fija, le afanaron las empanadas y lo denunció al hijo de la gorda, seguro que lo tenía seco de pedirle plata y nunca le devolvía nada, se revisan camas, estantes, adornos, estuches, cajones, anafe con garrafa, finalmente se sale al patio nuevamente y se registra un baño exterior que es compartido por los inquilinos, se procede a labrar la presente acta, la GordaViejaCulona pregunta ya que sabemos tanto, porqué a su hija que estaba en Ezeiza con condena de diez años la trasladaron a Marcos Paz, a lo que la tortaflacuchaseca responde que el juzgado es el que juzga y aplica la condena, a esta la sacaron buena del Juan Vucetich, no como a esos pendejitos que ahora estudian de policía en cualquier instituto, que sabrán?, finalmente se hace constar que el resultado del allanamiento es negativo, no verificándose la existencia del celular Samsung ni de la caja Delivery, ni las empanadas,  firman a continuación la propietaria de la vivienda y los testigos, bueno, otra mañana al pedo, nos retiramos, vamos OrgullosoMachoArgentino traete unas facturas que yo cebo unos mates en el patrullero, o mejor, que ya son las 12 y media, porqué no te conseguís unas empanadas?

 

Mitad de año: "Al pasar a DGI" de Olivia Bertini


Un buen comienzo para la muestra de fin de año es de la mano de Olivia Bertini, que con sus decires norteños le da una cadencia especial a tiempos no tan lejanos.

Olivia, además de una gran narradora, es pintora -entre muchas otras cosas, según vamos descubriendo- y nos dejó esta hermoso retrato hecho por ella para acompañar la lectura.





"AL PASAR A DGI" de Olivia Bertini
Trabajé en la empresa ferrocarriles argentinos más de treinta años. Cuando subió Menen al poder decidió deshacerse de ese medio de transporte. La empresa  ferroviaria esa muy grande.  Tenía muchas gerencias, la de vía y obras, mecánica, tráfico, comercial, personal. Había que reubicar  a todos sus trabajadores. Al personal que le faltaba pocos años para jubilarse les ofrecian un retiro voluntario a cambio de cierta cantidad de dinero, al resto, los mandaron atrabajar a DGI.

Entre ellos estaba yo. Hubiera querido renunciar, pero lamentablemente no pude hacerlo. Era viuda con cuatro menores a cargo.

El día que me citaron, fui a la oficina de DGI que me indicaron.  Nos juntamos cerca de cincuenta personas.  Nos iban nombrando e indicando a dónde debíamos presentarnos. Para el final quedamos tres ingenieras  yo y dos más. Eran más jóvenes, traté de convencerlas que si no nos mandaban a algún lugar más o menos acorde con nuestros estudios no aceptáramos. Pero no lo  conseguí. Nos enviaban a una oficina  que se estaba disolviendo. Era de grandes contribuyentes nacionales. ¿Qué función tendríamos allí? Me imaginaba haciendo remitos, etiquetando cajas con documentación. Mis colegas jóvenes aceptaron.

Yo me dirigí a la persona dedicada a la tarea de distribuir al personal y le dije: “creo que conmigo se han equivocado o no leyeron mis antecedentes. Soy ingeniera y jefa de departamento. En ferrocarriles esto representa un tercer nivel debajo de gerente.   La persona que tenía la tarea de ubicar a los ferroviarios creo que no supo qué hacer conmigo y me mandó a una agencia que quedaba cerca de mi casa.

Me atendió la jefa de la agencia. Mientras ella me hablaba  yo pensaba qué trabajo podía llegar a hacer  allí .  sólo algo administrativo. En eso irrumpió en el despacho una señora y me dijo: “que suerte que viniste estamos necesitando una dactilógrafa”, a ella la fulminé con mi mirada y a mí casi me da un infarto.

A la jefa le expresé lo mismo que al señor que me había atendido antes y además le dije que al otro día iba a ir a la oficina de personal a aclarar mi posición y presentar mi disgusto ante tamaña afrenta. Las 20 cuadras que había de la agencia a mi casa me fui caminando y llorando. Cuando llegué mis hijos no sabían cómo consolarme. Todos alrededor mío me abrazaban y me decían: “Mamá no te preocupes.  Todo saldrá bien. Vos lo vas a conseguir” y  apenas logré serenarme busque mi título y todo lo que podía servirme para avalar mi reclamo.

Esa noche me comuniqué con un colega. Le pregunté a dónde lo habían mandado a él. Me respondió  a una oficina de estudios donde había una señora  que era doctora en matemáticas, otra que hacía estadísticas y unos cuantos licenciados en economía.

Al día siguiente muy temprano partí para la oficina de personal en la sede central.  Debo reconocer que me atendieron bien, me escucharon. Por mi parte, como dice el refrán: “ni corta ni perezosa” enseguida les hablé de la oficina que me había recomendado mi amigo y pregunté si allí habría un lugar  para mí. Por suerte lo consideraron y lo conseguí.

En ese lugar estuve cerca de diez años.  Realizaba estudios económicos sobre los impuestos.  Tarea ésta bastante fácil para un ingeniero.

Lo único rescatable de mi paso por DGI fue el sueldo. Cuando ingresé me dieron el mismo que tenía en Ferrocarriles, pero acá además repartían entre los empleados un porcentaje de los ingresos que DGI tenía por impuestos. No todos los empleados recibían lo mismo sino que había una escala por rendimiento que iba de 0% a 100%.  La clasificación del empleado la hacía el jefe. A mí personalmente me otorgaban un 75% y a veces un 50%.  Esto representaba casi un sueldo más,  necesario para la crianza de mis hijos, para poder pagarles los colegios, los útiles, los paseos y por supuesto la comida y los remedios cuando lo necesitaran.

Ojalá que algún día recuperemos los Ferrocarriles que supimos tener, no solamente los coches y vagones sino lo fundamental para que todo funcione bien, que las vías y señales estén en condiciones.